Desde hace un tiempo que trabaje por primera vez como Community Manager. Ha sido con pocas marcas, pero de manera profunda y analítica.
En aras del auge que ha tenido la profesión, comencé a reflexionar sobre la importante labor de un Community Manager.
Las personas que deciden adelantarse y contratar a alguien que maneje su comunidad de usuarios esta depositando TODO lo que ha hecho en sus manos.
Cuando digo TODO me refiero a la comunicación, marketing, posicionamiento y Top of mind que la marca tiene. Todo aquello por lo que ha luchado y fustigado para estar donde se encuentra actualmente (bueno o malo)
La comunicación, el trato directo con las personas y su reputación se pueden ir por la borda si el Community Manager falla o no tiene rigor.
De ahí el valor y la diferenciación de esta persona con cualquier otra que pudiese calificar “sólo por saber manejar Facebook y Twitter”.
Un Community Manager no sólo convoca, fomenta, retroalimenta y ordena a la comunidad, sino que transmite los valores de la marca, más allá de una promoción o activación.
Este tipo de labor requiere de una persona que sepa ser un vínculo expedito (no un cuello de botella), rescatando insights, interpretando los números que arroja la comunidad, levantando ideas, identificando y potenciando los diferentes tipos de perfiles entre los usuarios.
Esta labor requiere de un monitoreo constante, de un rigor y compromiso que no se compara con una campaña de publicidad, con un contrato o un período determinado. El Community Manager nace porque de por medio hay una estrategia, no una campaña (con fecha de defunción)
Es importante saber y entender que los usuarios no tienen horarios, no dejan de consumir mi producto y menos hablar de él.
En la ubicuidad que actualmente nos brinda Internet, todos hablan, opinan, rankean y descueran a las marcas si éstas no son honestas y leales. Ahí aparece la figura del Community Manager, para recoger esas opiniones (no ignorarlas) y llevarlas al dueño de la marca, casi como un faro que alumbra un camino complejo e incierto.
Aplaudo a quienes se están atreviendo a contratar a un Community Manager. Un trabajo fundamental y muy necesario en el mundo actual.
Autor: Cristian Guajardo-García
En aras del auge que ha tenido la profesión, comencé a reflexionar sobre la importante labor de un Community Manager.
Las personas que deciden adelantarse y contratar a alguien que maneje su comunidad de usuarios esta depositando TODO lo que ha hecho en sus manos.
Cuando digo TODO me refiero a la comunicación, marketing, posicionamiento y Top of mind que la marca tiene. Todo aquello por lo que ha luchado y fustigado para estar donde se encuentra actualmente (bueno o malo)
La comunicación, el trato directo con las personas y su reputación se pueden ir por la borda si el Community Manager falla o no tiene rigor.
De ahí el valor y la diferenciación de esta persona con cualquier otra que pudiese calificar “sólo por saber manejar Facebook y Twitter”.
Un Community Manager no sólo convoca, fomenta, retroalimenta y ordena a la comunidad, sino que transmite los valores de la marca, más allá de una promoción o activación.
Este tipo de labor requiere de una persona que sepa ser un vínculo expedito (no un cuello de botella), rescatando insights, interpretando los números que arroja la comunidad, levantando ideas, identificando y potenciando los diferentes tipos de perfiles entre los usuarios.
Esta labor requiere de un monitoreo constante, de un rigor y compromiso que no se compara con una campaña de publicidad, con un contrato o un período determinado. El Community Manager nace porque de por medio hay una estrategia, no una campaña (con fecha de defunción)
Es importante saber y entender que los usuarios no tienen horarios, no dejan de consumir mi producto y menos hablar de él.
En la ubicuidad que actualmente nos brinda Internet, todos hablan, opinan, rankean y descueran a las marcas si éstas no son honestas y leales. Ahí aparece la figura del Community Manager, para recoger esas opiniones (no ignorarlas) y llevarlas al dueño de la marca, casi como un faro que alumbra un camino complejo e incierto.
Aplaudo a quienes se están atreviendo a contratar a un Community Manager. Un trabajo fundamental y muy necesario en el mundo actual.
Autor: Cristian Guajardo-García




Las redes sociales parecen ser la clave para obtener una mayor cantidad de datos que permita mejorar los anuncios y el marketing online.Las dos principales verdades de los medios online indican que:
Una de las cosas más difíciles cuando se genera contenido para un blog, no es la frecuencia con que se genera el contenido, sino la inspiración para desarrollarlo. Cada uno de nosotros tiene una pasión, interés o hobbie y se dedica a escribir sobre eso; unos lo hacen por placer, otros lo hacen porque les gusta compartir información con los demás, otros porque tienen tales experiencias que sería egoísta encerrarlas en las mentes de tan brillantes personajes y otros lo hacen por dinero.